fbpx

Almas conectadas, lo que eres lo reflejas en tus hijos. 

Nuestros hijos tienen la particularidad de saber cómo manipularnos, de sentir cuando estamos tristes, enojadas, vulnerables, al igual que nosotras podemos percibir cuando nuestros pequeños tienen hambre (esto es cuando estamos amamantando, es increíble que estando él bebe dormido, nos comienzan a doler los senos, a darnos corrientasos y en pocos segundos se despierta nuestro bebe con el ataque de hambre, desesperado), así como esto podemos detectar síntomas de tristeza, de enojo, de felicidad, de alegrías, entre otras cosas. Y ¿porque pasa esto? Se dice que la conexión que existe entre madre e hijo es tan grande y poderosa que podemos trasmitir paz, amor, enojo, entre otras cosas.
Un ejemplo de ello, es cuando nos encontramos enojadas, estresadas, ansiosas, en estos momentos nuestros pequeños se activan, se ponen irritantes, poco tolerantes, y es allí donde perdemos la cabeza y hasta podemos mal tratarlos tanto física como verbalmente, sólo para que se callen o se calmen. Este es uno de los errores más comunes, y ¿que logramos con esto? Pagar nuestro malestar con unas criaturitas que sólo quieren y reclaman nuestra atención.
Debemos aprender a desligarnos, a detenernos y pensar antes de actuar, porque ellos no tienen la culpa, más bien tratar de hacerlos entrar en razón de una manera calmada, si ellos sienten nuestra paz y tranquilidad logramos más que reprendiéndolos bruscamente o a gritos. Podemos pasar horas dando ejemplos, y dándonos cuenta de que logramos mejores acciones y actitudes de nuestros hijos con amor que con enojos, si eres una mujer hiperactiva, explosiva, estresada, veras que tú hijo es el doble de hiperactivo y gritón. De allí viene y de otras cosas más vienen las almas conectadas.

 

Leave A Comment